La depreciación de los coches                             En diez años se pierde el 70 por ciento de su valor     Hoy, existe, una sencilla fórmula para conocer la depreciación de los coches. Es tan fácil como reducir entre un 30 y un 35 por ciento del valor real del coche el primer año. Al siguiente, reducir un diez por ciento. Asi, en años sucesivos. Por ejemplo, si tenemos un valor 100, al siguiente año, tras la depreciación consiguiente, es del 70 por ciento, al siguiente de 63%, después, 57, 52, 47, 43, 39, 33, 30, 29%. Es decir, en diez años, el valor 100 se convierte en valor 29 Por lo tanto, la depreciación en una década es del 70 por ciento aproximadamente. Esta es la norma general para calcular la depreciación de un vehículo. Sin embargo, no todos los coches se devalúan igual a lo largo del tiempo. Está claro que todos pierden entre un 25 y un treinta por ciento nada más salir a la calle. Después, en función de la marca y modelo, la depreciación puede variar. Desde un 10 a un 7 por ciento sobre el resto, año tras año. Si echamos la vista atrás y nos centramos en los coches más vendidos en el año 2007, su valor residual coincide en un alto porcentaje con nuestra fórmula. Una década después de su lanzamiento, los coches más vendidos en 2006 en España, han perdido más del 70% de su valor. Con este punto de partida, hemos realizado un estudio para analizar cómo se produce la depreciación de los automóviles desde su estreno y con el paso de los años. Estas depreciaciones, o tasación de vehículos usados dependen, de las circunstancias. Un mismo modelo, con los mismos años, no tiene la tasación de venta de un propietario particular, ò procedente de renting o de compañías de alquiler puro y duro. En este caso, se aplican otras variantes, que pueden oscilar entre un diez por ciento arriba o abajo del valor residual. Tampoco tiene el mismo valor si el coche se entrega como parte de pago para adquirir otro nuevo. Son premisas que influyen en este valor residual. Conceptos de valoración ¿Está bien cuidado? Si existe corrosión en la carrocería, desgaste en elementos de contacto, como los pedales, el cambio, el volante, la tapicería, etc., automáticamente baja el valor de un coche. Esto es lo primero que se tiene en cuenta, igual que el estado de la pintura o los posibles golpes que pueda tener en el exterior. Los ruidos anormales, los fallos en la puesta a punto de chasis, las pérdidas de fluidos, entre otros, son cosas muy evidentes que pueden dejar en clara desventaja a un coche de segunda mano. Lo más importante es que el coche no haya sufrido un accidente que afecte a los anclajes de las partes móviles. La reparación en bancada supone una depreciación considerable. Es una reparación que afecta a la seguridad Los kilómetros recorridos y los años de vida son los dos puntos principales a tener en cuenta a la hora de tasar un vehículo. Cuanto más joven y menos rodado esté, mejorará su valor. Sin embargo, influye más en la tasación la antiguedad de los kilómetros. Especialmente, si se trata de una venta a profesional o como entrega del vehículo a cambio de otro. Siempre articulan la posible manipulación del contador. Algo que no sucede con los coches de última generación, que cuentan con una “centralita” informática donde están reflejados los kilómetros reales. En operaciones entre particulares, y si conocen el histórico (amigos, familiares, etc.), el cuentakilómetros revaloriza la tasación. Consejos que mejoran la cotización Además de prestar atención a los puntos indicados anteriormente, es importante: El Buen uso. Muchas veces el usuario no tiene en mente la idea de que, probablemente, en un futuro acabará vendiendo su vehículo. Y es que la cantidad de dinero que pierde un coche cada año es inversamente proporcional al cuidado que le proporcione su dueño. El coche en garaje supone una ligera mejora en la depreciación, entre otras cosas, porque el coche sufre mucho menos que si duerme en la calle. Otros conceptos: Numero de propietarios que haya tenido el vehículo, libro de revisiones en orden, histórico de la propiedad, etc.. También es importante el aspecto. Un lavado profundo, tanto exterior, como interior y, especialmente, el motor es muy rentable. Igualmente sucede con el pulido de las carcasas de los faros. En este trabajo estético hay empresas especializadas que dejan el coche como nuevo. La inversión siempre es rentable. Coches de Lujo Es un hecho que los vehículos que menos se devalúan son los pertenecientes a marcas Premium. Estamos hablando de vehículos de alta gama, como Mercedes, BMW Audi, Volvo, Lexus. Y si hablamos de modelos codiciados, más que depreciación se revalorizan. Un ejemplo claro es el Porsche 911, que puede tener más valor en función de los años. En diez años, no. Pero a partir de tres lustros, su valor crece con el transcurrir de los años. Este modelo en concreto, que hace quince años costaba 5 millones de pesetas, ahora no se encuentra por menos de 30.000 euros. Lo mismo podemos decir de un BMW M3, que costaba 4,5 millones de pesetas. Ahora tiene un valor de 50.000 euros Los baratos son siempre caros Existen modelos que, por uno u otro motivo, dan fallos de forma generalizada. Quien posea una unidad así, por bien cuidada que esté y que nunca haya fallado, debe saber que su depreciación caerá en picado. Curiosamente, algunas marcas low cost (baratas) como Dacia o los primeros Daewo, Ssangyong, Skoda, etc., son coches destinados al achatarramiento. Por otra parte, hay curiosidades que también influyen en el valor residual, como es el color del vehículo. Existen estudios que han llegado a la siguiente conclusión: los coches que están pintados de amarillo y naranja se devalúan menos. En el extremo opuesto aparecen los vehículos de color negro, gris o plata, que pierden cotización.
SERVICIOS DIRECTOS SERVICIOS DIRECTOS PIEZAS DE REPUESTO Y RECAMBIOS